Nota Mensual
Meriendas saludables para niños sanos
Una buena alimentación en el niño le provee de suficiente energía física y mental para enfrentar las actividades del día. Los nutrientes esenciales para su desarrollo y crecimiento serán proporcionados por tres comidas balanceadas (desayuno, almuerzo y cena) y dos meriendas saludables.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de meriendas saludables?
A que debemos aprovechar la instancia de esta ingesta (merienda) para proporcionarle a nuestro hijo/a un alimento o preparación que contenga nutrientes necesarios para su crecimiento. No siempre podemos incluir alimentos o preparaciones (mencionados a continuación) que puedan ocasionarle problemas a su salud:
Estos alimentos serán incluidos en la dieta de nuestros hijos en oportunidades especiales como cumpleaños o durante el fin de semana.
Cuando los niños llevan la merienda preparada desde casa, la compran en la cantina de la escuela o la preparan en el jardín, debemos procurar que sea segura al momento de consumirla: condiciones ambientales en las que se mantuvo (temperatura); higiene del recipiente y del lugar, etc.
La imaginación y creatividad juegan un papel importante a la hora de proporcionarles una merienda atractiva. El éxito de que nuestro hijo/a consuma la merienda (no la regale a un amigo, la tire a la basura o vuelva en la lancherita) es proporcionarle variedad en sabores, texturas, colores, tacto, etc. Que sean alimentos fáciles de manejar.
Planificar las meriendas que nuestros hijos recibirán en el jardín o en la escuela es una medida inteligente para contribuir a una buena alimentación. Si logramos hacernos un tiempito para planificar la alimentación de nuestros hijos, evitaremos opciones poco saludables de último momento.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de meriendas saludables?
A base de lácteos:
Leche
(Sola, con vainilla y azúcar, con miel, con frutas en licuados de banana, durazno, frutillas, con cereales miel y azúcar o con cocoa).
Yogur
(De diferentes sabores y consistencias, con cereales, con cubitos de frutas).
Jugo
Ades “Natural” o “Frutal”.
Cremas o postrecitos caseros, trozos o fetas de queso
Si el niño es mayor de 2 años se recomiendan lácteos bajos en grasas.
A base de frutas:
(Jugos naturales sin azúcar y sin diluir, batidos o licuados bien espesos, incluir algún cítrico especialmente en invierno. Ciruelas pasas o pasas de uva, ensaladas de frutas, pastelitos de manzana).
OPCIONES DE ACOMPAÑAMIENTOS PARA LOS LACTEOS o JUGOS:
Opciones saladas:
Galletitas saladas
Panes de diferentes formas, texturas, sabores
Grisines
Scones
Pueden ser untados con manteca, margarina, paté, quesos untables, mermeladas, dulces.
Recuerde utilizarlos con moderación ya que presentan grasas saturadas ó trans y en el caso de los dulces, mucha azúcar.
Opciones dulces:
Bizcochuelos caseros (con toques de zanahoria, limón, naranja, banana, manzana, etc.)
Plantillas, bizcotelas (plantillas con merengue seco), ojitos
Pasta Frola/ Martín Fierro
Galletitas de aceite caseras
Fomentar estos alimentos a base de harinas integrales ya que presentan más fibra.
Si nuestros hijos no consumen en casa alguno de estos alimentos mencionados, podría ser un buen momento para experimentar en el jardín o la escuela. Recuerden que lo que haga en frente a sus amigos o maestras seguramente sea distinto a lo que hagan en casa.
Y no olviden… los papás, “somos el espejo de nuestros hijos”, el modelo que difundimos es fundamental para que crezcan fuertes, felices y saludables.
Lic. en Nutrición Agustina Barriola
Siempre consulte a su médico



