Nota Mensual
¿Qué nos da mamá?
La leche materna es un alimento único, imposible de conseguir artificialmente.
La leche materna contiene todas las calorías, los nutrientes y el agua que tu bebé necesita para crecer fuerte y sano.
Cada cuántas horas debo ofrecerle pecho a mi bebé:
Régimen de libre demanda:
Es el niño el que regula la frecuencia de las mamadas de acuerdo a la necesidad que tiene de recibir alimento y de hidratarse.
No hay que temer al descontrol. Lo natural es que sea el bebé quien vaya estableciendo un ritmo y ésto se debe en gran parte a las características de la leche materna.
Se recomienda amamantar al menos una vez en la noche, ya que esta mamada produce una mayor producción de leche y en la mantención de la amenorrea e infertilidad postparto.
Durante los primeros días, el vaciamiento gástrico se produce más o menos cada 2 horas y con esa frecuencia el niño necesita recibir alimento y agua. Cuidado! Muchas veces esta demanda frecuente se interpreta como que la leche materna no es suficiente y se recurre a la leche de fórmula, que obviamente mantendrá satisfecho al niño por más tiempo porque se digiere más lentamente.
Durante las primeras semanas, la madre tendrá que amamantar cada 2 ½ a 3 horas, pudiendo también tomar la iniciativa de dar de mamar cuando sienta los pechos demasiado llenos.
A medida que el niño crece, se ajustan los horarios, tanto de la demanda como de la producción de leche a una frecuencia de cada tres a cuatro horas en el día y una o dos veces en la noche.
Demanda poco frecuente:
Hay niños demasiado tranquilos o hipotónicos y también los niños prematuros, que duermen por períodos bastante largos, sobre todo en las primeras semanas de vida. Si el niño en las primeras semanas duerme más de 3 horas, la madre debe despertarlo para darle de mamar.
Demanda frecuente:
Cuando en un niño mayor la demanda se hace más frecuente después que se había regulado el horario de alimentación, significa que necesita ajustar la producción de leche para satisfacer los requerimientos energéticos de un período de crecimiento más intenso (crisis transitoria). La solución en este caso es dar de mamar nuevamente con más frecuencia. Puede durar una semana y luego al ajustarse la producción a las nuevas necesidades del niño, las demandas vuelven a distanciarse.
Se recomienda:
Amamantar al bebe en forma exclusiva hasta los 6 meses.
Posteriormente se debe iniciar la incorporación gradual de la alimentación sólida.
El éxito de la lactancia depende en gran parte de un entendimiento perfecto entre madre e hijo y de un apropiado soporte de la familia.
Lic. en Nutrición Agustina Barriola
Siempre consulte a su médico
