Productos

Nota Mensual

EL TIEMPO…UN VALIOSO ALIADO

En tiempos donde las ofertas más frecuentes fomentan el “tenga todo ya”, la maternidad nos coloca en una dimensión totalmente diferente. Implica muchas preguntas sin respuestas, nos lleva a detenernos y repensar nuestra vida cotidiana.

Cuando nos convertimos en madres, necesitamos recurrir a lo conocido, a las historias familiares y sobre todas las cosas…necesitamos aliarnos del tiempo.

Llevar en el vientre durante nueve meses a nuestro bebé no garantiza que el vínculo con él se dé sin obstáculos, sin desencuentros.
Y allí aparece muchas veces la angustia en las nuevas mamás: sienten que no van a poder, que no logran descifrar qué quiere decir el bebé cuando llora y es frecuente que se sientan desorientadas y con dificultades para pedir ayuda.

Si cambiamos de trabajo o nos mudamos de casa, el sentido común nos dice que necesitaremos un tiempo para adaptarnos, conocer el espacio y las personas, equivocarnos para aprender el funcionamiento…entonces por qué pretendemos que en algo tan movilizante y nuevo como la maternidad las respuestas se den de un modo inmediato?

Nuestro hijo llega al mundo en una relación de total dependencia con nosotros y quizás sea eso lo que más nos asusta. Sentirnos responsables de interpretar sus expresiones, de acertar en las respuestas.
Los niños son mucho más fuertes de lo que creemos y nos van a querer aunque a veces nos equivoquemos.
En ese camino de conocimiento mutuo, habrá encuentros y desencuentros, pero mientras predomine el amor y el sostén en la relación, los desencuentros también serán bienvenidos.

Tomémonos tiempo para conocer a nuestro hijo.
No es una carrera…es más, cuanto más corramos más tiempo nos va a llevar encontrarnos con él.
Cada niño nace con su propio temperamento, demos tiempo a que se manifieste sin querer darle una respuesta antes de que la pida.
El llanto es su forma predominante de expresarse y a veces simplemente busca a través de éste que lo abracemos, le hablemos con ternura y lo miremos a los ojos.
Crecen rápido y cuando menos nos demos cuenta ya van a poder decirnos lo que sienten y piensan.

Así que alíense del tiempo…a veces esperar, escuchar y no ponernos ansiosas nos abre el camino para comprender.
Conocer a nuestro hijo es sólo cuestión de tiempo.


Psic. Silvana Sottolano
PROCREAR
www.procrear.com.uy
info@procrear.com.uy

27122226



Productos